Mi viaje
He pasado mi vida explorando la belleza, la fragancia, el sabor y la emoción.
Nunca he seguido una carrera. He seguido una fascinación: comprender cómo la belleza
mueve a las personas.
Una vida guiada por la fascinación
Nacida en Francia, marcada por una etapa decisiva en Londres y actualmente afincada en Madrid, mi trayectoria nunca ha seguido una línea recta. Sin embargo, al mirar atrás, cada etapa parece estar conectada.
La ciencia me enseñó primero el valor de la curiosidad. Como farmacéutica, me fascinó el lenguaje invisible de los aromas, una fascinación que me llevó a escribir mi tesis doctoral sobre el almizcle, uno de los ingredientes más misteriosos y cautivadores del mundo de la perfumería.
Después, me incorporé al equipo de Marketing Internacional de Giorgio Armani Parfums, dentro de L'Oréal Luxe, donde descubrí los extraordinarios estándares del lujo y el arte de crear experiencias inolvidables.
Pero más allá de los lanzamientos, las campañas y los objetos bellamente concebidos, empecé a hacerme una pregunta diferente.
¿Por qué ciertos momentos permanecen con nosotros para siempre?
Siguiendo la emoción
Esa pregunta cambió silenciosamente el rumbo de mi vida.
Aunque cada detalle de un lanzamiento de lujo se orquestaba minuciosamente, me di cuenta de que la experiencia gastronómica a menudo se trataba como algo secundario. Sin embargo, la comida, al igual que las fragancias, tiene el poder de despertar recuerdos, emociones y la conexión humana.
Esta revelación me inspiró a crear SIMPLY FABULOUS, fusionando fragancias,
sabores, belleza y narrativa en un único lenguaje sensorial.
Desde entonces, mi camino me ha llevado mucho más allá del mundo del perfume.
Me ha llevado a buscar variedades olvidadas de tomates tradicionales en México, descubrir productores extraordinarios por toda España, crear jardines sensoriales, diseñar celebraciones íntimas en Hawái, el Valle del Loira y próximamente en Rajastán, colaborar con hoteles de lujo y recibir a invitados en nuestro querido Molino, en plena campiña española. Cada lugar, cada encuentro y cada proyecto ha añadido una nueva capa a esta misma exploración que dura toda una vida.
Lo que he aprendido
Al mirar atrás, me doy cuenta de que nunca he buscado únicamente ingredientes hermosos, jardines extraordinarios o destinos especiales.
Siempre he buscado la emoción.
La fragancia me enseñó que lo invisible puede ser inolvidable.
Los jardines me enseñaron que la belleza no puede apresurarse.
Los viajes me enseñaron que cada cultura guarda su propia sabiduría.
Alrededor de una mesa descubrí que compartir la comida es una de las formas más puras de generosidad.
Y las personas, por encima de todo, me han enseñado que toda experiencia verdaderamente significativa comienza por saber escuchar.
Hoy
Hoy, desde Madrid, colaboro con familias particulares, hoteles de lujo y socios visionarios de todo el mundo para crear experiencias sensoriales a medida y celebraciones extraordinarias.
Ya sea diseñando una cena inspirada en fragancias, cultivando un huerto de tomates, explorando un mercado en busca de sabores olvidados o recibiendo a los invitados bajo los árboles de El Molino, mi intención es siempre la misma:
Crear momentos que se sientan profundamente personales.
Momentos que despierten los sentidos.
Momentos que se conviertan en recuerdos entrañables.
Quizás ese haya sido siempre mi camino.
Transformar la belleza en recuerdos.